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Juicio al “Circuito Camps”: los condena el pueblo en la calle

28 de noviembre de 2012

 El juicio al Circuito Camps develó el genocidio perpetuado por la Policía Bonaerense, el Ejército y las patotas civiles en la Ciudad de La Plata. Desde Abril del 2011 se relataron cientos de historias sobre la persecución, tortura y muerte, apropiación de niñxs y familias enteras asesinadas. El miércoles 28 la querella de Justicia Ya! Emite su alegato; mientras que el 19 de Diciembre se dictará condena; el campo popular debe estar presente en la calle para demostrar que la condena también la realiza el pueblo.

 Historias de familias asesinadas

Según el doctor Daniel Feierstein (2007), hablamos de genocidio moderno cuando se pretende reconfigurar las relaciones sociales preexistentes, apuntando a quebrar específicamente lazos de autonomía y reciprocidad presentes en la población atacada.

La Convención contra el Genocidio en el art. 2 establece que se entiende por genocidio cualquier perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como: matanza de miembros del grupo; lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.”

Los hechos sucedidos durante la última dictadura militar tienen distintas maneras de abordaje, nosotrxs creemos firmemente en esta concepción del genocidio, en el sentido de que el poder dominante intentó borrar de raíz toda la acumulación política del pueblo argentino en experiencia organizativa y política. Cientos de miles de hombres y mujeres se encontraban militando activamente por el cambio social, el fin del capitalismo y el comienzo de una historia desde la perspectiva de lxs trabajadorxs.

Es en ese sentido que la persecución política se realizó afinadamente hacia lxs trabajadorxs organizados y hacia el movimiento estudiantil.

 Operativo Escoba: un caso puntual de la persecución ideológica en el genocidio

El Partido Comunista Marxista Leninista comienza a forjarse en 1968, tras una escisión del Partido Comunista. Con un programa de tinte maoísta el partido comienza a armarse en diferentes ciudades del país, apostando al crecimiento en fábricas y en universidades. La persecución a estos grupos comenzó ya en 1973 por lo que ya en ese momento obligaba a sus miembros a moverse en la clandestinidad. La caída PCML a causa del “operativo escoba” tiene su origen en la detención en Mar del Plata , en agosto setiembre del 77 de algunos compañeros a cargo de la fábrica de armas y del campo de entrenamiento militar con lo cual la inteligencia naval llega a los datos del grupo de militantes del PCML que practicaban rugby en un club de La Plata y de estos pasa a ser investigado por el “circuito Camps”, ahora bajo las órdenes del Ejército y llegan a un miembro del buro político del PCML. La noche del “operativo escoba” fue la del 5 al 6 de diciembre del 77 y se capturaron entre 250 y 400 compañerxs del PCML en todo el país en sus diversas regionales cayendo prácticamente todxs lxs militantes. De lxs compañerxs secuestrados del PCML se encuentran todxs desaparecidxs excepto un grupo muy reducido.

La regional La Plata y la familia De la Cuadra

Estela de la Cuadra declaró en el juicio el 17 de Abril del 2012: “Queremos que nos comentes si tenes algún familiar que estuvo desaparecido durante la última dictadura militar”. La respuesta comenzó refiriendo que lo que le sucedió a la familia no fue una tragedia, sino un genocidio que como a otras tantas familias le afectó a ella: “están desparecidos mi hermano, Roberto José De la Cuadra, mi hermana Elena de La Cuadra (embarazada), mi cuñado Hector Baratti (el único que aparecieron sus restos), también mi marido Gustavo Fraire; mi hijo estuvo algunos meses secuestrado…también se quedaron con mi casa, hasta la actualidad”, remató sarcásticamente, como riéndose de su propia tragedia.

En 1976 Roberto De la Cuadra estaba casado y tenía una hija. Ya no vivía más con sus padres, era el cuarto de los cinco hijos de la pareja De la Cuadra-Zubasnabar, y a sus 24 años, luego de haber egresado del Albert Thomas, era trabajador de YPF.

En “la 520”, el sector de transporte de la refinería, Roberto José había comenzado a organizarse sindicalmente primero, formando parte de la resistencia ante el avance de los militares que habían vuelto a imponer la jornada de 8hs. También había comenzado a formar parte del Partido Comunista Marxista Leninista, y junto con algunos compañeros y compañeras organizaban la regional platense de la organización.

Durante la noche del 2 de Septiembre se reunió con sus compañeros y les comentó que había estado repartiendo volantes contra la jornada laboral en el baño de su trabajo, y que al salir, había sido visto por un sindicalista del gremio. Esa misma noche fue secuestrado en la puerta del edificio de sus padres y torturado por los distintos centros clandestinos de la ciudad, entre ellos, Comisaría Quinta.

Su hermana, Elena de la Cuadra cayó secuestrada el 23 de febrero de 1977, tenía 22 años y un embarazo de cinco meses. Con ella se llevaron a otros compañeros y a su pareja, Carlos Baratti. El 16 de Junio del 77, nació en cautiverio Ana Baratti, en la comisaria quinta, Ana fue apropiada a los cuatro días y su familia continúa buscándola en la actualidad. Baratti trabajaba en la propulsora de YPF y también formaban parte del PCML. En diciembre de 2009, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó su cuerpo: había sido enterrado como NN en el cementerio de General Lavalle, después de fusilarlo.

Otros de los militantes del PCML regional La Plata secuestrados y desaparecidos fueron: Eduardo Roberto Bonin, Norma Estela Campaño de Serra, Humberto Fracaroli, Lidia Fernandez, Medrano, Hector Hugo Malnatti, los hermanos Bonafini, y Carlos Ciancio (oriundo de Chacabuco, ex jugador de Gimnasia y casado con Patricia Dillón, ambos padres de Federico quien fue criado por sus abuelas).

Circuito Camps: el genocidio cometido por la Policia Bonaerense

Se trata veintiséis hombres que están siendo juzgados por secuestros de personas, torturas, asesinatos de compañerxs, y decenas de casos de apropiación de sus bebés.

Las organizaciones de derechos humanos, como la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) que integra el colectivo Justicia Ya!, investigaron durante los últimos 30 años de manera independiente toda la información sobre las aberraciones del golpe de estado, y demostraron que el aparato represivo realizó una planificación sistemática del genocidio, una verdadera máquina de matar, con patotas, policías, militares y civiles. Se cortó así con una generación organizada en pos de cambiar sistema capitalista, por uno más justo, de manera colectiva; y se instauró así un orden económico y social de miseria y miedo.

La Policía Bonaerense tenía un rol particular. El “Circuito Camps” contaba con más de 29 Centros Clandestinos de Detención (CCD) en toda la Provincia. A diferencia de los juicios anteriores, donde sólo se acusaba a genocidas de manera individual (como el juicio a Etchecolatz, en cuyo contexto secuestraron a Jorge Julio López, o el juicio al cura Von Wernich), en este proceso se logró que se juzgue por toda una parte del circuito represivo. Se juzgan las aberraciones acontecidas la Brigada de Investigaciones de La Plata (calle 55 entre 13 y 14), La Comisaría Quinta (24 entre Diagonal 74 y 63), el Pozo de Arana (137 esquina 640), el “Puesto vasco” en Don Bosco (Quilmes) y el Comando de Operaciones Tácticas N° 1, llamado “Coti Martínez” (San Isidro). De todas formas, así como hay decenas de CCD que no se juzgan, son muchos los represores que quedaron afuera de la instrucción y muchísimos los casos que no son tomados en cuenta. La lucha sigue siendo por condenar a todos los que participaron del aparato genocida, por cada uno de los compañeros y compañeras desaparecidas.

La ciudad de La Plata fue una de las más golpeadas por la fuerte persecución de la policía, el Ejército y las patotas. La Universidad Nacional de La Plata es una de las causas de esta alta estadística, institución educativa que tiene una gran cantidad de estudiantes y docentes desaparecidxs. También repercute en esto lxs miles de trabajadorxs del amplio sector fabril e industrial que componen los barrios de Berisso y Ensenada.

En el juicio “Circuito Camps” se juzgan a policías genocidas, entre ellos Miguel Osvaldo Etchecolatz, jefe de la Inteligencia policial y segundo en la institución debajo del fallecido Comisario Ramón Camps; el ex comisario mayor Rubén Páez era uno de los acusados, pero falleció en libertad e impune a fines de febrero; Páez fue uno de los jefes de la Brigada de Investigaciones de La Plata. Los tres militares acusados son Ibérico Manuel Saint Jean, ex gobernador de la provincia de Buenos Aires (murió hace poco); Rodolfo Campos, también del Ejército Argentino y Agustín Arias Duval quien también murió impune durante el juicio, fue coronel y ex jefe del Destacamento de Inteligencia 101 y del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército. El único civil entre los acusados es el abogado Jaime Lamont Smart, ministro de gobierno de Saint James. Las muertes de Saint Jean, Páez y Arias Duval reflejan la impunidad que genera la lentitud del proceso judicial, el juicio ya lleva más de un año con varias interrupciones en el transcurso del mismo.

De las más de 280 víctimas, hubo algunos casos paradigmáticos. En el juicio se trataron los secuestros de 18 mujeres embarazadas, que tuvieron sus partos durante el cautiverio.. Se relataron decenas de asesinatos y apropiaciones de bebés tanto de militantes Montoneros, como del PRT/ERP, FAR, FAP, PCML, u otras organizaciones.

Otro de los casos más conocidos es el del operativo militar en la casa de Calle 30 entre 55 y 56, donde el 30 de Noviembre del 76 más de 200 uniformados de distintas fuerzas bombardearon y tirotearon la casa de Diana Teruggi y Daniel Mariani. Allí fueron asesinados Diana, Roberto Porfidio, Juan Carlos Peiris, Alberto Bossio y Daniel Mendiburu Elicabe, todos militantes de Montoneros. Clara Anahí Mariani, de 3 meses fue apropiada y todavía es buscada por su abuela “Chicha” Mariani. También son conocidos los casos de “La Noche de los Lápices”, la expropiación de Papel Prensa, y el secuestro de todos los ministros del ex gobernador camporista Calabró.

Desde la querella de Justicia Ya, integrada, entre otros, por el Colectivo de abogadxs “La Ciega”, en COB La Brecha, se solicitó la ampliación de la imputación penal por homicidios a 16 de los imputados por 33 casos, cuyos cuerpos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense y por los testimonios oídos durante el proceso. Asimismo, se volvió a solicitar que se le revoquen las excarcelaciones y prisiones domiciliarias debido a la posibilidad de fuga de los imputados. Finalmente, hace tres meses fue admitido el pedido de ampliación por homicidios en los 33 casos solicitados y finalmente se le revocaron las prisiones domiciliares, así todos los acusados fueron a cárcel común durante el proceso, como por ejemplo Smart y Saint James que fueron por primera vez.

Al comienzo del juicio Smart solicitó autodefenderse y el Tribunal le concedió ese derecho a pesar de las quejas y presentaciones de las querellas y las víctimas quienes argüían la “revictimización que sufrimos al ser interrogados nuevamente por nuestro victimario”. En su descargo, el ex ministro de Gobierno de la Provincia entre 1976 y 1979 declaró que nunca visitó una comisaría o algún penal durante su gestión, y que de la represión ilegal sólo conocía por lo que salía en el diario El Día.Su participación en el aparato represivo quedó acreditado en todas las audiencias que lo acusan, sobretodo es imputado por su responsabilidad en el homicidio de Jorge Rubinstein.

Desde Noviembre se están realizando los alegatos de las diferentes querellas. El miércoles 28 de Noviembre es el turno de lxs compañerxs de Justicia Ya!. Y el 19 de Diciembre se hará la sentencia.

Creemos primordial la asistencia de todo el campo popular de La Plata al juicio durante estos días. Sabemos la importancia de la cadena perpétua a los 23 acusados, y que la Justicia y el Estado se hagan cargo que lo que hubo en la Argentina fue un genocidio. Pero también consideramos primordial la condena del pueblo, que la sala de audición este repleta de repudio hacia estos dinosaurios que tuvieron un importante rol en la oscura fecha de la represión ilegal.

El logro de la revocación de la prisión domiciliaria y la ampliación de homicidios demostró que la lucha histórica de los organismos de derechos humanos es el principal motor por el cual los juicios se vienen realizando; pero cuando los progresistas ya no necesiten de “los derechos humanos de los 70” para generar su discurso y cuando se apaguen los flashes de los medios oficialistas, la única fuerza que va a lograr la justicia y el fin de la impunidad de ayer y de hoy es la fuerza del pueblo en la calle, nosotrxs mismxs, movilizadxs.

Seguimos y seguiremos exigiendo juicio y castigo a todos los genocidas por todxs lxs compañerxs. Así como también seguiremos movilizadxs recordando el secuestro y desaparición del compañero Jorge Julio López. ¡PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!

Por La Ciega y Colectivo de Trabajo Periodismo

en

LA BRECHA

https://coberturacircuitocamps.wordpress.com

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